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Todos los campeones del mundo de fútbol (1930-2026)

Todos los Campeones del Mundo: cómo conquistaron cada título de 1930 a 2026

Veintitrés ediciones, ocho selecciones campeonas y caminos completamente diferentes hacia la gloria. Algunos equipos dominaron de principio a fin; otros sobrevivieron a derrotas, prórrogas o tandas de penaltis. Este recorrido explica cómo se construyó cada campeonato mundial, desde Uruguay 1930 hasta la victoria de España sobre Argentina en 2026.

Actualización:
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Incluye el recorrido completo del campeón de 2026.

Del fútbol en sepia de 1930 a los grandes estadios de 2026: veintitrés campeonatos y ocho selecciones ganadoras. Ilustración editorial original.
23
campeonatos disputados
8
selecciones campeonas
Brasil: 5
máximo ganador
España 2026
campeón más reciente

Respuesta rápida: Brasil ganó cinco Mundiales; Alemania e Italia, cuatro; Argentina, tres; Uruguay, Francia y España, dos; e Inglaterra, uno. España conquistó la edición de 2026 después de recibir un solo gol en ocho partidos y derrotar 1-0 a Argentina en la prórroga de la final.

Lista completa de campeones del mundo de fútbol

La tabla permite identificar rápidamente al campeón, el rival de la final y el recurso decisivo de cada conquista. En 1950 no hubo una final única: Uruguay aseguró el título al vencer a Brasil en el último partido de una liguilla final.

Campeones mundiales y clave de cada título
Año Campeón Finalista Marcador Clave de la conquista
1930 Uruguay Argentina 4-2 Localía, remontada y cuatro victorias
1934 Italia Checoslovaquia 2-1, prórroga Resistencia en eliminatorias directas
1938 Italia Hungría 4-2 Continuidad y eficacia ofensiva
1950 Uruguay Brasil 2-1 Remontada en el partido decisivo
1954 Alemania Occidental Hungría 3-2 Reacción tras perder 8-3 en grupos
1958 Brasil Suecia 5-2 Talento joven y superioridad ofensiva
1962 Brasil Checoslovaquia 3-1 Profundidad pese a la lesión de Pelé
1966 Inglaterra Alemania Occidental 4-2, prórroga Fortaleza como anfitrión
1970 Brasil Italia 4-1 Seis victorias y ataque colectivo
1974 Alemania Occidental Países Bajos 2-1 Recuperación después de una derrota
1978 Argentina Países Bajos 3-1, prórroga Localía, intensidad y goles de Kempes
1982 Italia Alemania Occidental 3-1 Crecimiento después de tres empates
1986 Argentina Alemania Occidental 3-2 Maradona y un equipo equilibrado
1990 Alemania Occidental Argentina 1-0 Presión, disciplina y constancia
1994 Brasil Italia 0-0; 3-2 en penaltis Equilibrio defensivo y precisión
1998 Francia Brasil 3-0 Defensa, mediocampo y localía
2002 Brasil Alemania 2-0 Siete victorias y ocho goles de Ronaldo
2006 Italia Francia 1-1; 5-3 en penaltis Defensa y cinco lanzamientos convertidos
2010 España Países Bajos 1-0, prórroga Posesión y cuatro triunfos seguidos por 1-0
2014 Alemania Argentina 1-0, prórroga Plantilla profunda y presión colectiva
2018 Francia Croacia 4-2 Velocidad, estructura y contundencia
2022 Argentina Francia 3-3; 4-2 en penaltis Reacción tras perder el debut
2026 España Argentina 1-0, prórroga Siete porterías a cero y un gol recibido

Los primeros campeones: de Uruguay 1930 a Alemania 1954

Las primeras conquistas se disputaron con balones de cuero, viajes largos y formatos que todavía estaban en construcción. Ilustración editorial.

Uruguay 1930: campeón invicto en su propia casa

1.er título

Campaña: 4 partidos, 4 victorias, 15 goles a favor y 3 en contra.

Uruguay debutó derrotando 1-0 a Perú y después goleó 4-0 a Rumania. En semifinales superó 6-1 a Yugoslavia. La final frente a Argentina comenzó cuesta arriba: los visitantes se marcharon al descanso con ventaja de 2-1. Uruguay adelantó líneas, recuperó el control y marcó tres veces en la segunda mitad para ganar 4-2.

La clave: condición física, apoyo local y capacidad para cambiar el partido después del descanso.

Italia 1934: resistencia en un torneo completamente eliminatorio

1.er título

Ruta: Estados Unidos 7-1; España 1-1 y 1-0 en desempate; Austria 1-0; Checoslovaquia 2-1.

Italia necesitó cinco encuentros para superar cuatro eliminatorias. El cruce con España se extendió a un partido de desempate porque todavía no existían las tandas de penaltis. En la final, Checoslovaquia se adelantó a veinte minutos del cierre. Raimundo Orsi empató y Angelo Schiavio marcó en la prórroga. Italia se convirtió en el primer campeón europeo.

La clave: profundidad de plantilla y capacidad para sobrevivir partidos cerrados y físicamente exigentes.

Italia 1938: el primer campeón que defendió su corona

2.º título

Ruta: Noruega 2-1; Francia 3-1; Brasil 2-1; Hungría 4-2.

La selección dirigida por Vittorio Pozzo conservó el núcleo competitivo de 1934, pero añadió una ofensiva más productiva. Superó a la anfitriona Francia, dejó fuera a Brasil y marcó cuatro goles a Hungría en la final. Pozzo continúa siendo el único entrenador que ha ganado dos Mundiales masculinos.

La clave: continuidad del proyecto, experiencia en eliminatorias y una delantera más eficaz.

Uruguay 1950: la remontada que silenció el Maracaná

2.º título

Fase decisiva: España 2-2; Suecia 3-2; Brasil 2-1.

Uruguay disputó un solo partido en su grupo inicial debido a las retiradas de otras selecciones y goleó 8-0 a Bolivia. En la liguilla final empató con España y remontó frente a Suecia. Brasil llegó al último encuentro necesitando solamente un empate y se adelantó al comienzo del segundo tiempo. Schiaffino igualó y Ghiggia completó el 2-1.

La clave: serenidad emocional frente a un estadio adverso y valentía para atacar cuando el empate favorecía a Brasil.

Alemania Occidental 1954: el Milagro de Berna

1.er título

Ruta decisiva: Yugoslavia 2-0; Austria 6-1; Hungría 3-2.

Alemania Occidental había perdido 8-3 contra Hungría en la fase de grupos. El equipo se recuperó, eliminó a Yugoslavia y goleó a Austria. Hungría volvió a adelantarse 2-0 en la final, pero Alemania empató antes del minuto 20. Helmut Rahn marcó el 3-2 definitivo a seis minutos del final.

La clave: aprendizaje del primer enfrentamiento, resistencia física y confianza incluso después de recibir dos goles tempranos.

Brasil y la época dorada: campeones de 1958 a 1970

Brasil ganó tres de cuatro Mundiales entre 1958 y 1970 y convirtió su camiseta amarilla en un símbolo global. Recreación editorial.

Brasil 1958: juventud, desequilibrio y 16 goles

1.er título

Eliminatorias: Gales 1-0; Francia 5-2; Suecia 5-2.

Brasil no recibió goles en la fase de grupos y presentó a Pelé, de 17 años, en el tercer encuentro. El joven delantero marcó frente a Gales, logró un triplete contra Francia y anotó dos veces en la final. Garrincha, Didi, Vavá y Pelé ofrecieron distintas formas de romper defensas. Brasil ganó por primera vez y lo hizo en territorio europeo.

La clave: creatividad individual dentro de un equipo equilibrado y la irrupción de una generación extraordinaria.

Brasil 1962: campeón incluso sin su mayor figura

2.º título

Eliminatorias: Inglaterra 3-1; Chile 4-2; Checoslovaquia 3-1.

Pelé se lesionó durante la fase de grupos, pero Brasil tenía suficientes recursos para sostener el nivel. Garrincha asumió mayor responsabilidad, Vavá mantuvo su presencia goleadora y Amarildo respondió en ataque. En la final, Checoslovaquia marcó primero; Brasil reaccionó de inmediato y terminó ganando 3-1.

La clave: profundidad colectiva y capacidad para redistribuir el liderazgo después de perder a Pelé.

Inglaterra 1966: presión local y una final de seis goles

Único título

Eliminatorias: Argentina 1-0; Portugal 2-1; Alemania Occidental 4-2.

Inglaterra no recibió goles en sus primeros cuatro partidos. Bobby Charlton marcó dos veces en la semifinal contra Portugal. La final terminó 2-2 en el tiempo reglamentario y Geoff Hurst añadió dos goles durante la prórroga para completar un triplete. Inglaterra conquistó su único Mundial en Wembley.

La clave: estructura defensiva, potencia en el mediocampo y aprovechamiento de la localía.

Brasil 1970: seis partidos, seis victorias y un ataque histórico

3.er título

Eliminatorias: Perú 4-2; Uruguay 3-1; Italia 4-1.

Brasil ganó todos sus encuentros y marcó 19 goles. Jairzinho anotó en cada partido; Pelé creó y finalizó jugadas; Gérson, Tostão, Rivellino y Carlos Alberto completaron un ataque con múltiples focos. La final contra Italia se decidió con cuatro goleadores diferentes. El cuarto tanto, culminado por Carlos Alberto después de una larga secuencia de pases, condensó el estilo del campeón.

La clave: superioridad técnica distribuida por todo el equipo y una capacidad ofensiva que no dependía de un único jugador.

De 1974 a 1998: campeones construidos con táctica y resistencia

Entre 1974 y 1998, los campeonatos se decidieron mediante presión, disciplina táctica, prórrogas y la primera tanda de penaltis en una final.

Alemania Occidental 1974: perder para corregir

2.º título

Segunda fase: Yugoslavia 2-0; Suecia 4-2; Polonia 1-0; final ante Países Bajos 2-1.

La derrota 1-0 frente a Alemania Oriental cerró la primera fase con dudas. El anfitrión reorganizó su juego, ganó los tres partidos de la segunda liguilla y alcanzó la final. Países Bajos marcó de penal antes de que Alemania tocara el balón, pero Paul Breitner empató y Gerd Müller completó la remontada.

La clave: adaptación táctica, experiencia competitiva y respuesta inmediata ante la desventaja.

Argentina 1978: la primera estrella en casa

1.er título

Segunda fase: Polonia 2-0; Brasil 0-0; Perú 6-0; final ante Países Bajos 3-1.

Argentina perdió contra Italia en la primera ronda y tuvo que trasladarse a Rosario. Mario Kempes comenzó a marcar en la segunda fase y firmó dos tantos en la final. Países Bajos envió un balón al poste cerca del final del tiempo reglamentario, pero Argentina impuso su energía durante la prórroga.

La clave: intensidad local, crecimiento de Kempes y fortaleza física en los minutos adicionales.

Italia 1982: de tres empates a vencer a los favoritos

3.er título

Ruta final: Argentina 2-1; Brasil 3-2; Polonia 2-0; Alemania Occidental 3-1.

Italia avanzó con tres empates en la primera fase y parecía lejos de un campeonato. Todo cambió cuando venció a Argentina y al brillante Brasil de 1982. Paolo Rossi marcó los tres goles contra los brasileños, dos en la semifinal y uno en la final. La defensa italiana y el mediocampo de Marco Tardelli crecieron al mismo ritmo que su delantero.

La clave: alcanzar el mejor nivel en la fase decisiva y transformar a Rossi en el finalizador del sistema.

Argentina 1986: Maradona al servicio de un bloque sólido

2.º título

Eliminatorias: Uruguay 1-0; Inglaterra 2-1; Bélgica 2-0; Alemania Occidental 3-2.

Diego Maradona produjo cinco goles, asistencias decisivas y dos actuaciones inolvidables frente a Inglaterra y Bélgica. Sin embargo, Argentina también contó con una defensa compacta y compañeros capaces de aprovechar los espacios que generaba su capitán. Alemania remontó un 2-0 en la final, pero un pase de Maradona dejó a Jorge Burruchaga frente al portero para el 3-2.

La clave: una figura dominante rodeada por un equipo que protegía, corría y atacaba en el momento preciso.

Alemania Occidental 1990: la constancia de tres finales consecutivas

3.er título

Eliminatorias: Países Bajos 2-1; Checoslovaquia 1-0; Inglaterra 1-1 y penaltis; Argentina 1-0.

Alemania llegó a su tercera final consecutiva después de perder las de 1982 y 1986. Comenzó el torneo marcando ocho goles en dos partidos y mantuvo una presión constante en las eliminatorias. La final contra Argentina fue cerrada y se decidió con un penal convertido por Andreas Brehme en el minuto 85.

La clave: continuidad, amplitud de recursos y experiencia acumulada en las dos ediciones anteriores.

Brasil 1994: el equilibrio que terminó con 24 años de espera

4.º título

Eliminatorias: Estados Unidos 1-0; Países Bajos 3-2; Suecia 1-0; Italia 0-0 y 3-2 en penaltis.

Brasil combinó el talento de Romário y Bebeto con un mediocampo trabajador y una defensa más prudente que la de generaciones anteriores. La final frente a Italia fue la primera que terminó sin goles y la primera decidida por penaltis. El portero Cláudio Taffarel detuvo un lanzamiento y Brasil convirtió tres.

La clave: renunciar a parte del riesgo ofensivo para ganar estabilidad sin perder capacidad de desequilibrio.

Francia 1998: defensa, mediocampo y una final perfecta

1.er título

Eliminatorias: Paraguay 1-0; Italia 0-0 y penaltis; Croacia 2-1; Brasil 3-0.

Francia ganó sus tres partidos de grupo, pero sufrió contra Paraguay e Italia. Lilian Thuram marcó los únicos dos goles de su carrera internacional en la semifinal frente a Croacia. En la final, Zinedine Zidane anotó dos veces de cabeza y Emmanuel Petit cerró el 3-0. Francia recibió solo dos goles en siete partidos.

La clave: la mejor defensa del torneo, control del mediocampo y aprovechamiento de las jugadas a balón parado.

La era global: campeones de 2002 a 2022

Brasil, Italia, España, Alemania, Francia y Argentina repartieron los campeonatos entre 2002 y 2022. Ilustración editorial.

Brasil 2002: siete partidos y siete victorias

5.º título

Eliminatorias: Bélgica 2-0; Inglaterra 2-1; Turquía 1-0; Alemania 2-0.

Brasil es el único campeón que ganó siete encuentros en una misma edición. Luiz Felipe Scolari organizó una estructura con tres centrales y laterales profundos para liberar a Rivaldo, Ronaldinho y Ronaldo. Este último regresó después de graves lesiones, marcó ocho goles y anotó los dos de la final.

La clave: un sistema que equilibró protección defensiva y libertad para tres atacantes decisivos.

Italia 2006: una defensa casi impenetrable

4.º título

Eliminatorias: Australia 1-0; Ucrania 3-0; Alemania 2-0; Francia 1-1 y 5-3 en penaltis.

Italia recibió solamente dos goles: un autogol contra Estados Unidos y un penal de Zidane en la final. Diez jugadores diferentes marcaron durante el torneo, señal de una plantilla sin dependencia goleadora. En la tanda decisiva, los cinco lanzadores italianos convirtieron y Fabio Grosso selló el campeonato.

La clave: defensa extraordinaria, reparto de responsabilidades y máxima precisión desde el punto penal.

España 2010: campeona después de perder el debut

1.er título

Eliminatorias: Portugal 1-0; Paraguay 1-0; Alemania 1-0; Países Bajos 1-0.

España cayó 1-0 ante Suiza en el primer partido, pero mantuvo su modelo de posesión y presión tras pérdida. Ganó los seis encuentros restantes. Desde octavos hasta la final encadenó cuatro victorias por 1-0. Andrés Iniesta marcó en el minuto 116 contra Países Bajos y convirtió el control territorial en el primer título español.

La clave: fidelidad a una identidad colectiva incluso después del peor comienzo posible.

Alemania 2014: profundidad, presión y el 7-1 de Belo Horizonte

4.º título

Eliminatorias: Argelia 2-1; Francia 1-0; Brasil 7-1; Argentina 1-0.

Alemania necesitó prórroga contra Argelia, controló a Francia y produjo una goleada histórica frente a Brasil. En la final, Joachim Löw utilizó la profundidad del banquillo: Mario Götze ingresó en el segundo tiempo y marcó en el minuto 113. Alemania se convirtió en el primer campeón europeo de un Mundial disputado en América.

La clave: años de continuidad, futbolistas intercambiables y capacidad para mantener la intensidad durante 120 minutos.

Francia 2018: velocidad y contundencia en las dos áreas

2.º título

Eliminatorias: Argentina 4-3; Uruguay 2-0; Bélgica 1-0; Croacia 4-2.

Francia aceptó ceder la posesión cuando el rival lo exigía y explotó los espacios con Kylian Mbappé. Eliminó a Argentina en un partido abierto, controló a Uruguay y Bélgica y fue extremadamente eficaz en la final. Antoine Griezmann conectó el juego, N’Golo Kanté y Paul Pogba sostuvieron el mediocampo y Mbappé añadió velocidad.

La clave: flexibilidad para defender bajo, atacar rápido o controlar el marcador según el rival.

Argentina 2022: reconstruirse después de caer contra Arabia Saudí

3.er título

Eliminatorias: Australia 2-1; Países Bajos 2-2 y penaltis; Croacia 3-0; Francia 3-3 y penaltis.

La derrota 2-1 en el debut dejó a Argentina sin margen de error. Lionel Scaloni ajustó el mediocampo y el equipo recuperó confianza contra México y Polonia. Messi marcó siete goles y Emiliano Martínez fue decisivo en las dos tandas. En la final, Argentina perdió dos veces la ventaja, pero convirtió cuatro penaltis frente a Francia.

La clave: recuperación emocional, flexibilidad táctica y superioridad del portero en las definiciones.

España 2026: el campeón que solo recibió un gol

España resolvió la final de 2026 con un gol de Ferran Torres en la prórroga. Los personajes de esta recreación son genéricos.

España 2026: ocho partidos, siete porterías a cero y una segunda estrella

2.º título

Campaña: Cabo Verde 0-0; Arabia Saudí 4-0; Uruguay 1-0; Austria 3-0; Portugal 1-0; Bélgica 2-1; Francia 2-0; Argentina 1-0.

España comenzó con un empate inesperado frente a Cabo Verde, pero no se desordenó. Goleó a Arabia Saudí y ganó su grupo después de superar a Uruguay. En la fase eliminatoria venció con claridad a Austria, eliminó a Portugal mediante un gol tardío de Mikel Merino y volvió a encontrar el desenlace en los minutos finales contra Bélgica. El tanto belga fue el único que recibió en todo el campeonato.

La semifinal contra Francia confirmó el control español con una victoria 2-0. La final ante Argentina permaneció sin goles durante los 90 minutos. Ferran Torres, que había entrado como suplente, marcó en el minuto 106 y España defendió la ventaja. Unai Simón terminó con siete porterías a cero, Rodri ganó el Balón de Oro y Pau Cubarsí fue elegido mejor jugador joven.

La clave: defensa extraordinaria, paciencia para resolver partidos cerrados y aportación decisiva de los suplentes.

Un campeón estadísticamente excepcional: España recibió un gol en ocho encuentros. Después del empate del debut ganó sus siete partidos restantes y mantuvo la portería a cero en seis de esas victorias.

¿Qué tienen en común los equipos campeones?

No existe una fórmula única. Brasil 1970 y 2002 ganaron todos sus partidos; Italia 1982 no ganó ninguno de sus tres primeros; España 2010 y Argentina 2022 perdieron el debut; España 2026 construyó el campeonato con una defensa récord. Aun así, las 23 conquistas dejan patrones reconocibles.

Capacidad para corregir

Alemania 1954 y 1974, Italia 1982, España 2010 y Argentina 2022 tuvieron problemas antes de encontrar su mejor versión.

Una defensa confiable

Italia 2006 recibió dos goles; España 2010 recibió dos; España 2026 permitió solamente uno. Incluso los campeones ofensivos necesitaron estabilidad.

Figuras dentro de una estructura

Pelé, Kempes, Rossi, Maradona, Ronaldo, Messi o Mbappé fueron decisivos, pero ninguno ganó sin compañeros que equilibraran el equipo.

Resolver partidos cerrados

Seis finales llegaron a la prórroga y tres se decidieron por penaltis. La precisión bajo presión forma parte del campeonato.

Los campeones que perdieron durante el torneo

Cinco campeones fueron derrotados antes de levantar la copa: Alemania Occidental en 1954 y 1974, Argentina en 1978, España en 2010 y Argentina en 2022. El dato desmonta la idea de que un campeón debe dominar desde el primer día. Lo verdaderamente decisivo es que su peor partido no llegue cuando ya no existe posibilidad de corregir.

Los campeones anfitriones

Seis selecciones ganaron como locales: Uruguay en 1930, Italia en 1934, Inglaterra en 1966, Alemania Occidental en 1974, Argentina en 1978 y Francia en 1998. La localía puede aportar familiaridad y apoyo, pero también aumenta la presión. Brasil 1950 recordó que recibir el torneo no garantiza conquistarlo.

Palmarés: títulos y finales por selección

Las ocho selecciones campeonas hasta 2026
Selección Títulos Años campeona Finales disputadas Efectividad en finales
Brasil 5 1958, 1962, 1970, 1994, 2002 7 5 victorias, 2 derrotas
Alemania 4 1954, 1974, 1990, 2014 8 4 victorias, 4 derrotas
Italia 4 1934, 1938, 1982, 2006 6 4 victorias, 2 derrotas
Argentina 3 1978, 1986, 2022 7 3 victorias, 4 derrotas
Uruguay 2 1930, 1950 2 2 victorias
Francia 2 1998, 2018 4 2 victorias, 2 derrotas
España 2 2010, 2026 2 2 victorias
Inglaterra 1 1966 1 1 victoria

Los registros de Alemania Occidental se integran en el historial de Alemania. El partido Uruguay-Brasil de 1950 se considera decisivo para el palmarés, aunque el formato de aquella edición no incluyó una final única.

Preguntas frecuentes sobre los campeones del mundo

¿Cuántas selecciones han sido campeonas del mundo?

Ocho selecciones: Brasil, Alemania, Italia, Argentina, Uruguay, Francia, España e Inglaterra.

¿Qué selección tiene más campeonatos?

Brasil lidera con cinco títulos conquistados en 1958, 1962, 1970, 1994 y 2002.

¿Quién es el campeón mundial más reciente?

España, que derrotó 1-0 a Argentina después de la prórroga en la final de 2026.

¿Qué selecciones ganaron dos Mundiales consecutivos?

Italia ganó en 1934 y 1938; Brasil lo hizo en 1958 y 1962. Ninguna otra selección masculina repitió de manera consecutiva hasta 2026.

¿Algún campeón perdió su primer partido?

Sí. España perdió frente a Suiza en 2010 y ganó sus seis encuentros restantes. Argentina cayó contra Arabia Saudí en 2022, no volvió a perder y superó dos eliminatorias mediante tandas de penaltis.

¿Cuántos campeones ganaron como anfitriones?

Seis: Uruguay 1930, Italia 1934, Inglaterra 1966, Alemania Occidental 1974, Argentina 1978 y Francia 1998.

¿Qué selección disputó más finales?

Alemania disputó ocho finales: ganó cuatro y perdió cuatro.

¿Qué campeones nunca perdieron una final?

Uruguay ganó sus dos partidos decisivos, España ganó sus dos finales e Inglaterra ganó la única que disputó.

¿Cuántas finales se decidieron por penaltis?

Tres: Brasil-Italia en 1994, Italia-Francia en 2006 y Argentina-Francia en 2022.

¿Cuál fue el campeón con menos goles recibidos?

España estableció en 2026 una nueva referencia al recibir un solo gol en ocho partidos y mantener siete porterías a cero.

Conclusión: no existe una sola manera de ser campeón

Uruguay inauguró la historia con una remontada; Italia creó la primera continuidad; Alemania aprendió de derrotas severas; Brasil convirtió el talento ofensivo en una dinastía; Argentina combinó figuras extraordinarias con fortaleza emocional; Francia mostró distintos registros tácticos; España ganó primero mediante la posesión y después con una defensa récord.

Los 23 campeonatos demuestran que el camino rara vez es perfecto. Ganar exige corregir, resistir y encontrar soluciones cuando el rival elimina la primera idea. Esa capacidad une a equipos separados por décadas, sistemas y estilos. Cambian los balones, los formatos y la tecnología; permanece la necesidad de resolver siete u ocho partidos bajo la mayor presión posible.

Fuentes y metodología editorial

Los resultados, rutas y cifras se contrastaron principalmente con el archivo oficial de FIFA. Los marcadores de las tandas se separan del resultado del partido. Alemania Occidental se integra en el registro histórico de Alemania y Uruguay-Brasil 1950 se identifica como partido decisivo de una liguilla.

Cierre de datos: 30 de julio de 2026.

Las imágenes son ilustraciones editoriales originales creadas con inteligencia artificial. No son fotografías documentales, no reproducen el trofeo oficial y no implican afiliación, patrocinio ni respaldo de FIFA o de alguna federación.