Marco van Basten marcó en el minuto 54 de la final de la Eurocopa 1988. Su volea casi sin ángulo puso el 2-0 de Países Bajos ante la Unión Soviética.
Ficha del gol
| Autor | Marco van Basten |
|---|---|
| Partido | Unión Soviética 0-2 Países Bajos |
| Fecha | 25 de junio de 1988 |
| Minuto | 54 |
| Competición | UEFA EURO 1988 · final |
| Estadio | Olympiastadion, Múnich |
| Centro | Arnold Mühren |
Un remate desde donde parecía imposible
Arnold Mühren recibió abierto en la izquierda y envió un centro alto hacia el segundo palo. Van Basten estaba cerca de la línea de fondo y sin un ángulo claro de remate. La opción lógica era devolver el balón al área; eligió golpear de primera.
La volea cruzó por encima del guardameta Rinat Dasáyev y cayó junto al palo contrario. La parábola transformó una posición casi cerrada en una trayectoria imposible para el portero.
La técnica detrás de la parábola
Van Basten no buscó potencia plana. Abrió el cuerpo y contactó con el empeine para enviar el balón hacia arriba y hacia dentro al mismo tiempo. El resultado combinó fuerza, efecto y altura: tres variables difíciles de controlar en un remate sin apoyo previo.
El gol que aseguró el primer gran título neerlandés
Ruud Gullit había adelantado a Países Bajos en la primera parte. El 2-0 dio una ventaja que resistió hasta el final y entregó a la selección neerlandesa su primer gran campeonato. Van Basten terminó además como máximo goleador de la fase final, con cinco tantos.
UEFA conserva el encuentro y la propia explicación del delantero, que reconoció la dosis de fortuna necesaria. Esa mezcla de decisión y ejecución irrepetible es precisamente lo que mantiene viva la jugada.
Preguntas frecuentes
¿Quién centró para Van Basten?
El centro llegó desde la izquierda de Arnold Mühren.
¿En qué estadio se jugó la final?
En el Olympiastadion de Múnich.
Fuentes consultadas
Priorizamos documentos y archivos de los organizadores de cada competición. Los enlaces se revisaron en agosto de 2026.